Sanciones disciplinarias y tipos de faltas
Cuando un trabajador incumple con sus obligaciones laborales, la empresa tiene potestad disciplinaria para sancionarle por las faltas cometidas. Con esta medida la empresa trata de corregir la conducta del empleado. Es decir, se castiga al trabajador por la comisión de una falta en el entorno laboral, ya sea ésta leve, grave o muy grave.
Las principales sanciones disciplinarias utilizadas para corregir la conducta del trabajador son: la amonestación (verbal o escrita), la suspensión de empleo y sueldo, el traslado y cambio del centro de trabajo, o incluso el despido disciplinario. Estas sanciones suelen venir establecidas en el propio Convenio Colectivo y, a la hora de aplicarlas, deben guardar proporcionalidad con la falta cometida. Como ejemplos de faltas podemos señalar las faltas de asistencia injustificadas, impuntualidad, faltas de respeto hacia los compañeros, falta de aseo personal, desobediencia, falta de rendimiento, apropiación indebida de bienes de la empresa, negligencia, etc.

¿Qué ocurre si la empresa no fija la fecha de cumplimiento de una sanción disciplinaria?
Carta de amonestación laboral
Cuando tiene lugar una conducta o comportamiento contrario a las normas laborales, la empresa tiene que notificárselo al trabajador mediante una carta de amonestación. El objeto de esta carta es que quede constancia por escrito de la infracción o falta cometida, así como de la sanción impuesta y las posibles consecuencias si no se corrige la conducta o comportamiento. Se trata de un aviso al trabajador para que cambie o modifique su comportamiento. Normalmente, la carta de amonestación suele entregarse cuando se trata de faltas graves o muy graves y, sobre todo, ante un inminente despido.
Ahora bien, ¿qué ocurre si la carta de amonestación no fija la fecha del inicio de la sanción? Para que la carta tenga validez es necesario, además de los requisitos formales establecidos en el Estatuto de los Trabajadores, que indique el día de cumplimiento de la sanción. La empresa tiene que indicar claramente en la carta el día concreto en el que dará comienzo la sanción disciplinaria impuesta. En caso contrario, la sanción puede declararse nula ya que vulnera los derechos del trabajador. El inicio del cumplimiento de la sanción disciplinaria no puede quedar al libre arbitrio empresarial, es decir, tiene que concretarse la fecha exacta en que dará comienzo la misma.

¿Qué ocurre si la empresa no fija la fecha de cumplimiento de una sanción disciplinaria?
Sanciones que no se pueden imponer por muy grave que sea la falta
Hay que tener en cuenta que, por muy grave que sea la falta, no pueden imponerse ciertas sanciones al trabajador. Por lo tanto, el empresario nunca podrá:
- Imponer una multa o sanción económica, más conocida como multa de haber (reducción del salario del trabajador por incumplimiento).
- Reducir el período de vacaciones.
- Reducir el tiempo de descanso.
Así mismo, el trabajador no podrá ser sancionado dos veces por el mismo hecho o falta.
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